Historias de Pacientes
Clara Rita Mateus Cárdenas
clarimac21@yahoo.com

Despues de tres años, gracias a Dios, la ciencia y al apoyo de mi familia, el mieloma múltiple esta en remisión. En enero del 2015 presente falta de apetito, náuseas, dolor intenso de cadera y espalda que me impedía caminar, y sed principalmente, esta situación se agudizó en febrero por lo que fui al gastroenterólogo por lo de las náuseas y lo del apetito, también al urólogo por la Creatinina alta para ir descartando según síntomas, pero por la condición y semblante los médicos a los que acudí me recomendaron hospitalizarme a fin de tener estudios que concluyeran que enfermedad tenía. Una vez hospitalizada y después de los resultados de rayos X de brazos, piernas, cabeza, resonancia en la columna, exámenes de sangre y orina entre otros, el médico internista determinó el 3 de marzo del mismo año, que tenía un tipo de cáncer poco conocido llamado mieloma múltiple y que estaba en nivel 3, que a partir de ese momento quedaría bajo el cuidado del grupo de hematooncologia de la clínica Marly. Recibí mi primer ciclo de quimioterapia CYBORD en la clínica y paliativos para el dolor pues el mieloma había fracturado tres vértebras de la columna y comprometido huesos largos, algunas costillas y cráneo,recibí medicinas para los riñones en razón a que sólo funcionaban en el 28%, y tambien me hicieron trasfusión de sangre por lo de la anemia entre otros. Una vez estabilizada después de casi dos meses seguí los ciclos de quimioterapia ambulatoriamente es decir yendo a la clínica solamente a la quimio y luego a la casa. En total hice 5 ciclos. Lo importante, fue que en la medida que avanzaba el tiempo con las quimios los dolores iban desapareciendo y podía caminar mejor, también me alimentaba bien pues era curioso que la dexametasona me producía bastante hambre, claro que algunas veces sentía los malestares propios de las quimios como debilidad, fatiga, náuseas, dolores musculares, caida del cabello lo cual no era halagueño pero siempre me repetía que una vez hiciera el trasplante estaría bien. Este lo lleve a cabo en septiembre de 2015, quede calva, tuve dias complejos, tuve miedo y temor, pero finalmente estaba viva y eso era lo que realmente interesaba. Despues de dos meses del trasplante cada día me hice mas fuerte y en enero de 2016 inicie la ingesta de talidomida de 100mg para mantener la enfermedad dormida, pues sabemos muy bien que no es curable por ahora y se supone que la misma difícilmente retorna si tomamos este químico oral, obviamente siento algunos efectos secundarios como constipacion severa, resequedad en la piel, con lo cual convivo. Resumo lo que este proceso me enseñó: No debemos ver la enfermedad como el cáncer que mata y lo mejor es no pensar en ella; cada paciente es único y por ende su manejo también; que los médicos tienen la respuesta a nuestras condiciones pero que nuestra actitud positiva cuenta para que el tratamiento sea efectivo, alimentarnos bien, hacer ejercicio y lo más importante disfrutar intensamente cada día. Abrazos para todos los guerreros.



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