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Descubrí que tengo cáncer –¿Cómo contarle a mi familia y amigos?

Por Erika Scandalo

 

Recibir el diagnóstico de cáncer es una noticia muy impactate. El diagnóstico trae en sí la idea de finitud, de perder todo lo que tenemos de bueno en la vida, nuestro amor por las personas, y un gran agujero se abre dentro del pecho, el corazón se queda apretado, la cabeza no para y los pensamientos se confunden.

Es común que al inicio haya reacción de rebeldía, preguntas del tipo: ¿porqué yo? ¿Qué hice para merecer esto? Pero ninguna pregunta tendrá respuesta.

Pero es necesario entender que, más que tener miedo del mañana, es necesario que cuides de lo que existe HOY. Y hoy existe una persona que necesita atención, apoyo y muchas veces dividir el dolor,  sus anhelos.

Lo más importante a hacer en este momento es exactamente buscar apoyo de las personas que tú confias y que te aman. Sin duda será necesario ser fuerte lo suficiente para asumir tus miedos, tus angustias, tus sueños, tus frustraciones y aceptar recibir el amor del otro. Porque decir que se tiene cáncer, significa encontrarse con todos estos miedos, y será muy importante poder dividir todo esto con quien tú amas.

El diagnóstico de cáncer obviamente no es igual a un dolor de diente que tú llegas a casa y le dices a tu pareja: fui al dentista y tendré que hacer un canal, marqué para mañana y ya está todo resuelto. La enfermedad implica un largo proceso que va desde la hipotesis diagnosticada hasta la confirmación del mismo, pasando por los posibles tratamientos, y a veces por más de una modalidad, ya que todos no respondemos de la misma forma a los tratamientos, hasta llegar a los exámenes pos tratamiento. Todo esto nos provoca una gran ansiedad. No hay nada más justo que todos sepan lo que esperar de todo esto, entonces no dejes de contarle a las personas y de pedirles ayuda para que todos sepan al máximo lo que vendrá enfrente.

Sin embargo,  no hay nadie mejor para darnos ese apoyo que nuestra familia y amigos. Entonces el primer paso es: si, tú le debes contar a las personas lo que estás pasando. Y contar quiere decir que fuiste al médico, lo que el médico sospecha o cómo él descubrió, y sobre los tratamientos que están previstos.

 

El segundo paso es entender que las personas van a reaccionar de las formas más variadas posibles: algunos van a desesperarse, otros van a darte  la mayor fuerza, otros se harán los fuertes, otros serán fuertes, otros no sabrán lo que hacer…. Y tú, la persona más interesada en todo esto, será quien le dará rumbo a la charla. Tú le debes mostrar a las personas cómo quieres ser tratado, qué tipo de apoyo o auxilio irás a necesitar, cómo podrán estar a tu lado y ser útiles. Algunas van a sentir pena, se van a quedar con aquella mirada estática como quien dice: Dios mío, ¿cómo haremos en Navidad sin ti? Y otros van a intentar una forma descontraída y optimista de ver las cosas.

Pero una cosa es inevitable: las personas que amas van a sufrir con la noticia, y no será diferente de lo que estás pasando. Será necesario entender que el sufrimiento hace parte de la vida. Lo que va a hacer diferencia en nuestras vidas son las formas con las que sobrellevamos el sufrimiento. Y si tú, tu familia y tus amigos logran dividir todo esto, será menos complicado para todos.

La noticia para los hijos también es importante, ya que ellos notarán los cambios y será mucho peor esconder. Los niños aprenden con nosotros sobre como sobrellevar situaciones difíciles. Por lo tanto es importante recordar que todo va a depender de cómo tú pases las informaciones.  Para los hijos es adecuado pasarles tranquilidad en relación al diagnóstico y aclararles las dudas tanto en relación a la enfermedad como al futuro, sobre el tratamiento, el mal humor, los dolores inevitables, los días de descanso necesario, y todo lo que vendrá.  Es muy natural que los niños y adolecentes sientan mucho miedo de perder su ser querido, entonces una visión optimista sobre el tratamiento será muy bienvenida para no crear otros problemas además de los que ya existen.

No hay fórmula mágica para darse una mala noticia (y cualquier enfermedad es una mala noticia). Simplemente porque independientemente de la forma, la noticia será la misma. Lo que existe es la manera que vamos a mirar la vida después de la noticia que recibimos.

En la medicina actual hay grandes avances en relación al cáncer y la mejor manera de encarar un diagnóstico es buscar conocer al  máximo sobre tu enfermedad, es poder hablar sobre ella y sobre el tratamiento en casa sin prejuicios (como el prejuicio de que quien tiene cáncer y ya murió), pues será por medio de la proximidad con la familia, de los amigos y de todo el equipo médico que el paciente, en los momentos más complicados, podrá tener en esa red de apoyo el combustible para retomar las fuerzas y energías para seguir adelante.

El camino puede ser difícil, pero nadie dijo que tú no puedes llegar hasta allá. Y lo más importante es que sepas que no necesitas llegar sólo. Cuenta con las personas a tu lado, con la satisfacción de saber que eres amado (a), querido (a), y permite que las personas estén contigo. Si sientes dificultad en caminar sólo, busca apoyo psicológico. La  terapia sirve para que podamos descubrir diferentes formas de sobrellevar las mismas situaciones. Sirve para conseguir caminos que antes estaban cubiertos. Pero  principalmente en este momento de dificultad, no te aisles. Busca apoyo y divide las angustias, de estas forma no serán tan pesadas para ti.

 

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Erika Scandalo

Especialista e Psicologia Clínica, escribe sobre la vida y diferentes formas de aprovecharla.  Cree que la felicidad es una consecuencia de una visión activa de las dificultades. Ser feliz es más una mirada sobre lo que se tiene, de lo que tener todo lo que se quiere.