USTED
Y SU MÉDICO
Después
de un diagnóstico de mieloma, la interacción
con su médico será frecuente. Es vital
que mantenga una buena relación con él
y que puedan comunicarse con facilidad. Aunque los
médicos son personas muy ocupadas y frecuentemente
trabajan con un horario restricto para cada paciente,
recuerde siempre que el momento de la consulta es
muy importante. No se apresure, haga sus preguntas
y asegúrese de que recibió toda la información
que necesita.
Es
importante hacerle preguntas a su médico. Esto
es particularmente importante si no consigue comprender
lo que se le ha explicado. El mieloma es una enfermedad
compleja y puede ser difícil entender las explicaciones,
especialmente cuando se está ansioso. Siempre
que sea posible, las informaciones importantes deben
recibirse en compañía de un pariente
o amigo, y el médico debe dar los detalles
por escrito. También puede hacer anotaciones
antes, durante y después de la consulta.
Durante
todo el tratamiento y el curso de la enfermedad, siempre
habrán dudas que tengan que aclararse. Sugerimos
que escriba una lista de todo lo que le gustaría
preguntar. Durante la consulta, usted y su médico
pueden verificarla juntos.
Como ejemplo, vea la lista
de preguntas más abajo:
•
¿Qué cree que hay de malo conmigo?
• ¿Qué exámenes
preciso hacerme?
• ¿Cuándo tendré
los resultados?
• ¿Qué opciones
de tratamiento tengo?
• ¿Cuáles son
las alternativas?
• ¿Cuáles son
los objetivos del tratamiento?
• ¿Cómo es exactamente
ese tratamiento?
• ¿Alguno de sus pacientes
ya ha utilizado ese tratamiento?
• ¿Ha tenido éxito?
• ¿Cuál es la
duración del tratamiento?
• ¿Tendré que
internarme en un hospital?
• ¿Podré llevar
vida normal?
• ¿Cómo me sentiré
durante y después del tratamiento?
• ¿Cuál es el
tiempo promedio de recuperación?
• ¿Qué sucede
si el tratamiento no da resultado?
• ¿A quién debo
recurrir si tengo más dudas?